sábado, 17 de diciembre de 2011

Cómo se hace - pendientes

Aquí voy a explicar cómo hacer unos pendientes muy sencillos (¡y baratos!) usando los lacitos reciclados de los que ya os hablé.  Os muestro 2 modelos en las siguientes fotos.
Modelo 2: con lazo en la parte inferior. 
Modelo 1: con lazo en la parte superior.
En estas 2 primeras fotos os muestro los materiales que usé. Como veis no se necesita mucho. 
En este caso yo ya tenía los lazos preparados de antemano. Os enseño también cómo coloqué el bastón en el modelo 1 y la arandela en el modelo 2 (fotos abajo). 
Pasos:
1º. Pincho el lacito con un alfiler en la dirección que necesite: en el modelo 1 es de arriba a abajo, en el modelo 2 es de lado. Si no es suficiente, nos podemos ayudar de una aguja de coser un poco más gruesa, como las que se usan para lana. Se trata de que el agujerito quede bien hecho para que luego el bastón o la arandela pasen sin dificultad, pero hay que procurar no estropear el lazo. 
2º. Muy sencillo, sólo ensartar las piezas correspondientes (perla) en el bastón, rematarlo por abajo con la ayuda de una tenaza y poner los cierres. (Es importante que os fijéis en la forma correcta de abrir y cerrar las anillas. Si no se hace así, se estropean).


En el caso de que no tengáis los lacitos ya preparados, los pendientes se hacen exactamente igual que estos, sólo que al terminarlos, tendréis que "barnizarlos" para protegerlos y que queden rígidos. Esto os lo explicaré con más detalle en una próxima entrada, pero de momento para más detalles  podéis ver la entrada lazos de colores.



Modelo 1 terminado

Insertando la arandela en el lazo

Modelo 2 terminado

Pendientes con lazo rosa

foto 1
foto 2

Montaje definitivo del pendiente ya mejorado
Aquí se ve un ejemplo de cómo utilizar los lacitos reciclados que explicaba en una entrada anterior. Después de hacer estos pendientes tuve que volver a trabajar en ellos y modificarlos porque no quedaban bien. Al probármelos me di cuenta de que tal como los había hecho al principio (foto 1) el lazo tendía a girar y quedar torcido. No me convencía nada. No sé si se aprecia muy bien en las primeras fotos, así que lo explico un poco.
¿Cómo los hice al principio? El bastón con las perlas lo colgué directamente del cierre del pendiente. El lazo, que lleva una arandela, lo coloqué colgando de la anilla que se forma en la parte superior del bastón. Como ya dije, quedaba bien… hasta que al ponérmelos me di cuenta de que no lucían tan bien.
Lo que cambié: el lazo ahora queda derecho porque cuelga directamente del cierre mediante una arandela.  Me costó un poco de trabajo, pero ahora queda mucho mejor (foto 2).
En la última foto os enseño la parte de atrás del pendiente para que veáis cómo va engarzado.
Más información en la entrada cómo se hace – pendientes.

Lazos de colores

Muchas prendas, como jerseys y camisetas, suelen traer una cinta cosida por dentro en la parte posterior del cuello; a veces trae dos, por dentro de las mangas. Se supone que es para sujetar mejor las prendas cuando las cuelgas en una percha, pero en la práctica es un rollo: me pongo mi camiseta y resulta que, al salir a la calle, la mayoría de las veces la cinta se sale por fuera del cuello...  Así que corto y guardo esos trozos de cinta y los utilizo para hacer otras cosas.
Un ejemplo. Hago pequeños lazos, procurando que queden lo más coquetos posible. Después, con un pincel los “barnizo” con un poco de Alkyl Prager rebajado con agua. Hace falta muy poquita cantidad. (Este producto lo compro en cualquier tienda de manualidades. Tiene un montón de usos, cunde mucho y no es caro. Al principio probé con esmalte transparente para uñas, pero no me convence el resultado). Al secar, el lacito queda rígido, así que no se doblará ni tampoco se ensuciará o estropeará con el uso. Tengo lacitos de estos de todos los colores, preparados y guardados en una caja para usarlos cuando se me ocurren cosas nuevas. 
Si el lacito va a llevar una arandela por detrás o va a ir insertado en un bastón o alfiler, se puede pinchar primero (o poner la arandela) y luego barnizarlo. Lo digo porque después es más difícil de atravesar al quedar rígido. 



En las fotos veis unos pendientes con estos lacitos. Quedan muy coquetos. Les puse unas arandelas por detrás; de este modo se mueven, no quedan pegados al cierre y quedan más bonitos. Los podemos hacer un poco más grandes, e incluso de 2 colores, para collares y otros adornos. 

lunes, 28 de noviembre de 2011

Collar de maderas






Un collar realizado con piezas de madera. Las hojas y los pájaros formaban parte de 2 collares diferentes (un poco feos, la verdad). Aún así los compré, porque las piezas me gustaban mucho y eran baratitas… ¡sólo me gasté 5 euros! 




Deshice los collares y añadí bolas de madera amarillas y color tostado. La parte de arriba, con bolitas y olivas más pequeñas, también procede de restos de otro collar roto y reconvertido. 

Es un collar muy ligero y fácil de combinar, único y que a mis amigos y conocidos les ha gustado mucho.

Portapendientes hecho a mano




Otra de mis aficiones, bastante adictiva también, es el punto de cruz. Cuando se termina una labor siempre quedan recortes de tela y se me ocurrió una idea para aprovecharlos. 





Un día me di cuenta de que tenía muchas tiras de tela guardadas en una caja. Me daba pena tirarlas, aunque no me servían para otras labores porque eran trozos muy pequeños...Pues bien, estas telas tienen una trama muy peculiar que las hace estupendas para pinchar pendientes en ellas, así que las utilizo para mantener ordenados los pendientes más pequeños dentro del joyero. También son muy útiles para llevar pequeñas joyas de viaje, porque puedes doblar y enroscar el tejido para, por ejemplo, llevarlo en un neceser o compartimento del bolso. Ahí os van unas fotos de ejemplo. En este caso, hice un sencillo remate a punto bajo de ganchillo en el orillo de la tela, aprovechando también restos de hilos de colores. Se puede hacer también adornándolo un poco más, al gusto personal de cada uno. 

Si adaptamos esta idea le podemos dar muchos más usos. Por ejemplo, sirve también para portar anillos haciendo el mismo modelo un poco más grande, enroscándolo y fijándolo con unas puntadas. O ¿por qué no regalar unos pendientes a una amiga presentándolos en una tarjetita de tela personalizada? ¡Espero que os guste la idea!

sábado, 19 de noviembre de 2011

De una pulsera me hice unos pendientes










Una muestra de cómo se pueden aprovechar las cosas. Aquí la tenéis. Hace tiempo me compré una pulsera (baratísima) y resulta que me quedaba algo grande. Bueno, pues con el trocito que sobraba me hice unos estupendos pendientes a juego.





Sólo tuve que separar las piezas que iba a retirar de la pulsera; en este caso retiré 2 de cada lado del cierre. En las siguientes fotos veis el reverso de la pulsera. Tiene unas patillas pequeñas; sólo tuve que abrirlas con los alicates (¡con mucho, mucho cuidado!) ponerles los cierres tipo ganchito hippie y ya está. 






Reverso del pendiente
Reverso de la pulsera


Resultado final